Patricia Sosa cuestionó a Elián Ángel Valenzuela, más conocido como L-Gante, luego de que trascendiera un supuesto listado de exigencias que el cantante había demandado para su camarín y que más tarde fue desmentido por el artista. Lejos de tomarse a mal los dichos de Sosa, le respondió con una ironía.
Este domingo, la intérprete de “Aprender a volar” fue entrevistada por Implacables (elnueve) y, en un momento, contó cómo es la relación con sus compañeras de elenco de Perdida mente, la obra que protagoniza en el Multiteatro. “Me encanta este grupo de gente normal, que no tiene exigencias, que quiere en el camarín no sé qué cosa. Yo conozco muchos de estos que piden cada estupidez… Y después salen a cantar y cantan para el culo”, consideró.
Ante la reflexión de Sosa, los panelistas del programa le comentaron que justo este fin de semana había trascendido la presunta lista de demandas de L-Gante para un show en Venado Tuerto. Visiblemente sorprendida tras oír los detalles, la cantante expresó: “Voy a tener que empezar a pedir. La estúpida soy yo”.
Mientras le continuaban explicando los supuestos pedidos que el autor de la “Cumbia 420″ había indicado para dar el recital, Sosa daba a entender que desconocía la noticia. Al ser consultada sobre su opinión observó: “Qué se yo. Cada artista tiene… Por ahí suspendió porque realmente no estaba el equipo que necesitaba. Puede ser. Para eso tenés que tener un manager que hace la previa, que va una semana antes y constata que todo lo que pediste por contrato, está”.
La opinión de Patricia Sosa sobre L-Gante y el trap
A continuación, desde el estudio quisieron saber: “¿Te gusta L-Gante?”. Sin darle vueltas al asunto, Patricia respondió: “No escuché tanto de L-Gante. Escuché ‘El abecedario’, escuché el otro tema en el que sale en un video con un arma. Que salga con un arma ya no me gusta”.
Sin embargo, elogió a su colega: “Después lo vi en reportajes y me pareció divino. Un chico muy carismático y con buenas intenciones. Creo que en esta época se trata más de comunicación que de arte. Pasa por cuántos seguidores tenés y no por lo que estás haciendo. Tratemos que no sea tan efímero todo, que las letras queden, que un estribillo se cante…”.

















































