Ledesma, en Jujuy, despidió a 165 obreros y El Tabacal, en Salta, se desprendió de 24 empleados. La empresa jujeña afirmó en un comunicado que busca recuperar la competitividad con el “recorte de sus gastos corrientes”.
El secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados del Azúcar del Ingenio Ledesma (SOEAIL), Luciano Lezano, describió la desesperación de sus compañeros despedidos, que en medio del llanto expresaron su angustia.
Sucede que en esta zona solo hay dos fuentes de trabajo: el Ingenio y el Estado. Por eso, “Ayer lloraba la gente de El Talar, porque saben que deben irse de su pueblo a otro lado”, dijo Lezano.
El dirigente azucarero contó que la empresa comunicó al Sindicato sobre los despidos en una reunión que citó para las 15 de ayer. Días antes había citado a cada trabajador invitándoles a aceptar retiro voluntario con una indemnización. Ante la negativa instrumentó el despido que, en algunos casos, fue comunicado por los supervisores mientras el trabajador desvinculado estaba cumpliendo sus funciones.
Un trabajador “caro”
Luciano Lezano contó que en la reunión de ayer los ejecutivos de Ledesma dijeron que les salía más caro un trabajador que el producto.
Redundando en sus justificaciones, la empresa indicó en su comunicado que “en el último año los costos del Negocio Azúcar (negocio más importante de Ledesma) han tenido un importante incremento, mientras que los precios disminuyeron.
Despidos en El Tabacal
En Salta, en el ingenio El Tabacal, las noticias tampoco son buenas: la empresa Seabord Energías Renovables y Alimentos despidió a 24 de sus 900 trabajadores y ayer una asamblea aprobó una medida de fuerza hoy a partir de las 5. Así lo adelantó Ramiro Villalba, secretario general del Sindicato de Trabajadores del Azúcar (STA).
Los despedidos, con antigüedades de entre 10 y 20 años, se enteraron al llegar a sus lugares de trabajo. “Algunos fueron a marcar y no podían. Entonces los mandaban a Recursos Humanos para avisarles”, contó Villalba.
Afirmó que los despedidos son de la planta industrial y de campo. En este último caso, son trabajadores temporarios que suelen ser empleados por 8 o 10 meses. Pero que con esta desvinculación no podrían volver a ser contratados.
Villalba no descartó una persecución en contra de la comisión directiva del Sindicato, recién asumida el año pasado, dado que dijo que entre los despedidos están quienes los acompañaron en la campaña y también familiares directos de la conducción gremial.
















































