El hecho, registrado por cámaras de seguridad en los últimos días, reavivó el malestar de los residentes, quienes aseguran que los episodios delictivos se repiten desde hace tiempo y que, pese a las intervenciones policiales, no encuentran soluciones concretas.
“Hay vecinos que ya no saben qué hacer”, expresaron, señalando que en muchos casos los sospechosos son identificados, pero recuperan la libertad en pocas horas.
Reclamos por reincidencia y sensación de impunidad
De acuerdo al testimonio de los vecinos, las personas involucradas en estos hechos serían conocidas en la zona, lo que incrementa la sensación de inseguridad y desprotección.
Además, manifestaron que algunos damnificados optan por no denunciar o visibilizar los robos, mientras que otros recurren a redes sociales para exponer los hechos ante la falta de respuestas.
“Los detienen y a los pocos días vuelven a estar en la calle”, indicaron, vinculando esta situación a problemáticas de consumo y a limitaciones en el accionar policial y judicial.
Impacto en la vida cotidiana y abandono del barrio
La situación también comenzó a generar consecuencias en la vida diaria del sector. Según relataron, hay familias que decidieron mudarse por temor a nuevos hechos delictivos, mientras que quienes permanecen adoptan medidas de resguardo constantes.
Pedido de intervención y cambios estructurales
Frente a este escenario, los vecinos plantearon la necesidad de mayor asesoramiento legal y acciones concretas por parte de las autoridades, apuntando no solo al accionar policial, sino también a la necesidad de revisar el marco normativo.
“Se necesita una respuesta más profunda, no alcanza con detener y liberar”, señalaron, advirtiendo además sobre el riesgo de reacciones por parte de los propios vecinos ante la reiteración de los hechos.
Mientras tanto, la preocupación crece en barrio Santa Rosa, donde la inseguridad se instaló como una problemática cotidiana que, según afirman, aún no encuentra respuesta efectiva.













































